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Esterilización de Gatas (OHE, ovariohisterectomía, cirugía de esterilización)

  • Foto del escritor: Veteriner Hekim Ali Kemal DÖNMEZ
    Veteriner Hekim Ali Kemal DÖNMEZ
  • 1 oct 2025
  • 20 Min. de lectura

Actualizado: 29 oct 2025

¿Qué es la esterilización de gatas (OHE)?

La esterilización de gatas, también conocida en medicina veterinaria como ovariohisterectomía (OHE), es una cirugía en la que se extraen los ovarios y el útero de una hembra felina con el fin de prevenir la reproducción. Este procedimiento se realiza bajo anestesia general y se considera una cirugía abdominal rutinaria, aunque requiere experiencia quirúrgica y monitoreo anestésico cuidadoso.

Durante la cirugía, el veterinario realiza una pequeña incisión en la zona ventral del abdomen —generalmente en la línea media— para acceder a los órganos reproductivos. Luego, se ligan los vasos sanguíneos que irrigan los ovarios y el útero para evitar hemorragias, y posteriormente se extraen los órganos. Finalmente, se suturan las capas musculares y la piel con materiales absorbibles o no absorbibles, según la técnica utilizada.

La OHE no solo impide la reproducción, sino que también elimina el ciclo estral o “celo”, evitando los comportamientos asociados como el maullido excesivo, la inquietud, el marcaje con orina y la búsqueda de machos. Por esta razón, es una de las cirugías más comunes y recomendadas en medicina veterinaria preventiva.

En condiciones normales, la recuperación es rápida, y la gata puede retomar sus actividades normales en pocos días, siempre bajo la supervisión de su veterinario. Sin embargo, como en toda intervención quirúrgica, existen riesgos anestésicos y postoperatorios que deben evaluarse cuidadosamente antes de la operación.


Esterilización de Gatas (OHE, ovariohisterectomía, cirugía de esterilización)
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Beneficios médicos y conductuales de la esterilización

La esterilización de gatas ofrece una amplia gama de beneficios que abarcan tanto la salud física como el bienestar conductual. Entre los más importantes se encuentran los siguientes:

1. Prevención de enfermedades graves. La extracción de los ovarios elimina la exposición del organismo a los estrógenos, lo que reduce drásticamente el riesgo de tumores mamarios y previene por completo patologías uterinas como la piometra, una infección potencialmente mortal del útero. Asimismo, disminuye la probabilidad de quistes ováricos y tumores reproductivos.

2. Control de la población felina.Cada año, millones de gatos son abandonados o nacen sin hogar. La esterilización evita camadas no deseadas, reduciendo significativamente el número de gatos callejeros y mejorando el control sanitario de las poblaciones felinas urbanas.

3. Mejora del comportamiento y la convivencia.Las gatas esterilizadas suelen ser más tranquilas, afectuosas y estables emocionalmente. Desaparecen los maullidos intensos del celo, el marcaje urinario y la tendencia a escapar en busca de machos. Esto favorece una convivencia más armoniosa tanto con las personas como con otros animales del hogar.

4. Prolongación de la esperanza de vida.Diversos estudios han demostrado que las gatas esterilizadas viven entre un 30 % y un 50 % más que las no esterilizadas, debido a la prevención de enfermedades hormonales, la disminución de riesgos asociados al parto y una menor exposición a accidentes o peleas.

5. Aporte al bienestar general.Una gata esterilizada no sufre el estrés ni las molestias del ciclo reproductivo. Su organismo se mantiene más equilibrado y su calidad de vida mejora de forma global. Desde el punto de vista veterinario, se trata de un procedimiento con alto beneficio y bajo riesgo, siempre que se realice bajo condiciones de asepsia, anestesia controlada y seguimiento postoperatorio adecuado.


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Riesgos y posibles complicaciones de la cirugía

Aunque la ovariohisterectomía (OHE) es un procedimiento considerado rutinario y de bajo riesgo cuando se realiza en condiciones adecuadas, toda intervención quirúrgica implica posibles complicaciones que deben ser comprendidas por el tutor del animal antes de la cirugía. La mayoría de los casos evolucionan sin problemas, pero es importante conocer los posibles riesgos para garantizar un seguimiento correcto.

1. Riesgos anestésicos. La anestesia general es indispensable para realizar la cirugía de esterilización. A pesar de los controles preoperatorios, algunas gatas pueden presentar reacciones adversas a los fármacos anestésicos, especialmente si padecen enfermedades cardíacas, hepáticas o renales no diagnosticadas. Por ello, se recomienda siempre realizar un examen físico completo y análisis de sangre antes de la cirugía.

2. Hemorragias intraoperatorias.Durante la extracción de los ovarios y el útero, los vasos sanguíneos principales son ligaduras críticas. Si la ligadura se afloja o el tejido es frágil, puede producirse una hemorragia interna. En manos experimentadas, este riesgo es mínimo, pero la técnica quirúrgica cuidadosa y la instrumentación adecuada son esenciales.

3. Infecciones postoperatorias.Después de la cirugía, la herida abdominal puede infectarse si la gata lame la zona o si no se mantiene la limpieza del entorno. El uso de un collar isabelino (cono) y la administración correcta de antibióticos profilácticos reducen significativamente esta posibilidad.

4. Dehiscencia de suturas.Algunas gatas activas o con sobrepeso pueden sufrir una apertura parcial de la herida si saltan, corren o lamen la zona antes de la cicatrización completa. Por eso, se recomienda mantener reposo absoluto durante los primeros 7 a 10 días tras la intervención.

5. Cambios metabólicos y aumento de peso.Después de la esterilización, el metabolismo de la gata tiende a disminuir y el apetito puede aumentar, lo que provoca tendencia al sobrepeso si no se ajusta la dieta. Este no es un riesgo quirúrgico directo, pero sí un efecto secundario frecuente que debe controlarse mediante una alimentación balanceada y juego diario.

En general, la tasa de complicaciones en gatas jóvenes y saludables es inferior al 2 %, lo que convierte la esterilización en una cirugía altamente segura. Sin embargo, la evaluación preoperatoria y los cuidados postoperatorios son determinantes para mantener ese bajo nivel de riesgo.

Preparación previa a la cirugía de esterilización

Una preparación adecuada antes de la esterilización es clave para garantizar una cirugía segura, minimizar riesgos anestésicos y favorecer una recuperación rápida. Tanto el veterinario como el tutor de la gata deben colaborar en este proceso, siguiendo cuidadosamente las recomendaciones previas al procedimiento.

1. Evaluación preoperatoria completa.Antes de la cirugía, el veterinario realiza un examen físico general, incluyendo auscultación cardíaca, revisión respiratoria y palpación abdominal. En la mayoría de los casos, también se recomiendan análisis de sangre (hemograma, bioquímica) para descartar enfermedades sistémicas. Si la gata es adulta o presenta antecedentes médicos, se puede añadir una radiografía torácica o una ecografía abdominal para mayor seguridad.

2. Ayuno previo. Se indica un ayuno de 8 a 12 horas antes de la cirugía para evitar el riesgo de vómitos durante la anestesia. El agua puede ofrecerse hasta 2 horas antes del procedimiento, salvo indicación contraria del veterinario. En gatitos menores de 4 meses, el ayuno debe ser más corto (4 a 6 horas) para evitar hipoglucemia.

3. Control antiparasitario. Es recomendable que la gata esté libre de parásitos internos y externos antes de la cirugía, ya que una infestación puede debilitar su sistema inmunitario. La desparasitación debe realizarse con productos veterinarios adecuados al menos una semana antes del procedimiento.

4. Elección del momento ideal.El mejor momento para esterilizar a una gata es antes de su primer celo, entre los 5 y 6 meses de edad, cuando los riesgos quirúrgicos son mínimos y los beneficios hormonales son máximos. Esterilizar antes del primer ciclo reduce en más del 90 % el riesgo de cáncer mamario. Sin embargo, también puede realizarse en adultas o incluso en gatas lactantes o gestantes tempranas, bajo criterio veterinario.

5. Preparación emocional y logística.El día de la cirugía, se recomienda llevar a la gata en un transportín limpio y con una manta que le resulte familiar. No se deben aplicar perfumes ni productos de limpieza fuertes. Una vez en la clínica, el veterinario explicará los pasos, firmará el consentimiento informado y verificará que la paciente está estable para la anestesia.

Una correcta preparación preoperatoria no solo mejora la seguridad del procedimiento, sino que también reduce el estrés tanto del animal como del propietario, facilitando una recuperación sin complicaciones.


Esterilización de Gatas (OHE, ovariohisterectomía, cirugía de esterilización)
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Procedimiento quirúrgico paso a paso

El procedimiento de ovariohisterectomía (OHE) se realiza bajo condiciones de asepsia quirúrgica estricta y con anestesia general. Aunque las técnicas pueden variar ligeramente según la experiencia del cirujano y el tamaño del paciente, el protocolo estándar sigue una secuencia bien establecida.

1. Preparación del área quirúrgica.Antes de iniciar la cirugía, se coloca una vía intravenosa para la administración de fármacos anestésicos y fluidos. La gata se rasura y desinfecta cuidadosamente la zona ventral del abdomen, desde el esternón hasta el pubis, utilizando soluciones antisépticas como clorhexidina o povidona yodada. Posteriormente, se cubre el área con campos estériles.

2. Inducción y mantenimiento de la anestesia. Se induce la anestesia mediante fármacos inyectables o gaseosos. El animal se intuba para asegurar una vía respiratoria y permitir la administración de oxígeno y anestésicos inhalatorios. Durante toda la cirugía, se monitorizan parámetros vitales como la frecuencia cardíaca, respiratoria, oxigenación y temperatura corporal.

3. Incisión y acceso abdominal.El cirujano realiza una incisión en la línea media del abdomen, justo por debajo del ombligo. A través de esta apertura se accede a la cavidad abdominal, donde se identifican los ovarios y el útero.

4. Ligadura y extracción de los ovarios y el útero.Con instrumentos quirúrgicos específicos, se localiza el ovario derecho, se exterioriza y se ligan los vasos ováricos con material de sutura absorbible. Luego, se corta el ovario. El mismo procedimiento se repite en el lado izquierdo. Posteriormente, se liga el cuerpo uterino cerca del cérvix y se extrae todo el conjunto uterino y ovárico.

5. Cierre de la cavidad abdominal.Una vez retirada la estructura reproductiva, el cirujano inspecciona cuidadosamente para asegurarse de que no haya hemorragias internas. La incisión abdominal se cierra por capas: músculos, tejido subcutáneo y piel. Se pueden usar suturas internas absorbibles (que no requieren retiro) o externas (que se retiran después de 10 a 14 días).

6. Despertar y monitoreo postoperatorio inmediato. La gata se mantiene bajo observación hasta que recupere la conciencia. Se controlan los signos vitales y se administra analgesia y antibióticos según sea necesario. Es fundamental evitar que el animal se lama o manipule la herida durante las primeras horas tras la cirugía.

El procedimiento completo suele durar entre 30 y 60 minutos, dependiendo del peso, edad y condición corporal de la gata. En manos experimentadas, es una cirugía con pronóstico excelente y mínima tasa de complicaciones.

Cuidados postoperatorios y recuperación

El periodo de recuperación tras la esterilización es fundamental para garantizar la correcta cicatrización y prevenir complicaciones. El compromiso del tutor en esta etapa es tan importante como la habilidad del cirujano. Los cuidados deben centrarse en el control del dolor, la protección de la herida y la alimentación adecuada.

1. Control del dolor y medicación.Después de la cirugía, la gata puede presentar leve incomodidad o somnolencia. El veterinario prescribirá analgésicos antiinflamatorios durante 3 a 5 días. Bajo ninguna circunstancia deben administrarse medicamentos humanos, ya que muchos son tóxicos para los felinos.

2. Protección de la herida quirúrgica. La gata debe usar un collar isabelino o un body quirúrgico para evitar que lama o muerda los puntos. La herida debe mantenerse limpia y seca. Se recomienda revisar diariamente el área para detectar signos de enrojecimiento, hinchazón o secreción.

3. Restricción de actividad física.Durante los primeros 7 a 10 días, la gata debe permanecer en un ambiente tranquilo, sin saltos ni juegos bruscos. Cualquier esfuerzo puede abrir la herida o retrasar la cicatrización.

4. Alimentación postoperatoria.Tras despertar completamente, puede ofrecerse una pequeña cantidad de comida húmeda blanda. Si no hay vómitos, la alimentación normal puede retomarse al día siguiente. El agua debe estar siempre disponible. En algunos casos, el veterinario puede recomendar una dieta específica para gatas esterilizadas.

5. Seguimiento veterinario. Si se utilizaron suturas externas, deben retirarse entre 10 y 14 días después de la cirugía. Es importante acudir al control veterinario para evaluar la herida y verificar que no existan complicaciones internas.

6. Signos de alarma.El tutor debe contactar al veterinario si observa alguno de los siguientes síntomas: sangrado, fiebre, letargo extremo, vómitos persistentes, hinchazón abdominal o pérdida de apetito. Estos pueden indicar una infección o una complicación postoperatoria.

La mayoría de las gatas se recuperan completamente en una o dos semanas. Con un cuidado adecuado, el riesgo de complicaciones es mínimo y los beneficios de la esterilización se mantienen durante toda la vida del animal.


Cambios hormonales después de la esterilización

Tras la ovariohisterectomía (OHE), el cuerpo de la gata experimenta una serie de cambios hormonales naturales debido a la eliminación de los ovarios, que son la principal fuente de producción de estrógenos y progesterona. Estos cambios no son patológicos, sino adaptativos, y forman parte del proceso fisiológico de recuperación.

1. Suspensión del ciclo estral.El efecto más evidente de la esterilización es la desaparición total del ciclo reproductivo. Las gatas dejan de entrar en celo y, por lo tanto, ya no presentan comportamientos asociados, como el maullido intenso, la postura de apareamiento o el marcaje con orina. Esto suele observarse de forma permanente a partir de los 10 a 14 días posteriores a la cirugía.

2. Cambios en el metabolismo.Con la disminución de estrógenos, el metabolismo basal tiende a reducirse ligeramente. Esto significa que la gata puede quemar menos calorías en reposo, lo que explica la tendencia al aumento de peso si no se controla la dieta. Sin embargo, un plan alimenticio equilibrado y una rutina de juego diario compensan completamente este efecto.

3. Estabilidad emocional y comportamiento más tranquilo. La eliminación de las fluctuaciones hormonales produce un efecto estabilizador en el carácter. Muchas gatas esterilizadas se vuelven más cariñosas, menos territoriales y más sociables. También desaparecen los episodios de ansiedad o agitación que acompañaban al celo.

4. Modificación del pelaje.Algunas gatas pueden mostrar cambios sutiles en la textura o el brillo del pelaje después de la cirugía. Esto se debe a la reducción de estrógenos, que influye en el ciclo de crecimiento del pelo. No obstante, este cambio no afecta la salud general y suele estabilizarse en pocos meses.

5. Efectos a largo plazo.A nivel endocrino, la ausencia de hormonas reproductivas reduce el riesgo de tumores mamarios y uterinos, y no tiene impacto negativo sobre la función tiroidea ni sobre el comportamiento afectivo del animal. Las gatas esterilizadas suelen vivir más tiempo, con una salud hormonal más estable y un sistema inmunitario menos sometido a estrés fisiológico.

En conclusión, los cambios hormonales tras la esterilización son predecibles, leves y completamente normales, y no representan ningún riesgo cuando se acompañan de una alimentación y cuidados adecuados.

Mitos y verdades sobre la esterilización de gatas

A pesar de ser una de las cirugías más comunes y seguras en medicina veterinaria, la esterilización aún está rodeada de mitos que pueden generar dudas o retrasar la decisión de los tutores. A continuación se exponen los mitos más frecuentes, contrastados con información científica y clínica actual.

Mito 1: “Mi gata necesita tener al menos una camada antes de ser esterilizada.”Verdad: No existe ningún beneficio médico en permitir que una gata tenga crías antes de ser esterilizada. Por el contrario, hacerlo aumenta el riesgo de tumores mamarios y complica el control reproductivo. Esterilizar antes del primer celo es la opción más saludable y preventiva.

Mito 2: “La esterilización engorda a las gatas.”Verdad: La cirugía en sí no causa obesidad. El aumento de peso solo ocurre si el consumo calórico no se ajusta al nuevo metabolismo. Con una dieta adecuada y ejercicio regular, las gatas esterilizadas mantienen un peso óptimo toda su vida.

Mito 3: “Es una cirugía peligrosa.”Verdad: En clínicas veterinarias equipadas y con protocolos anestésicos modernos, la esterilización es una cirugía muy segura, con tasas de complicaciones menores al 2 %. Los riesgos son mucho menores que los de un embarazo o parto complicado.

Mito 4: “Después de esterilizar, mi gata cambiará su personalidad.”Verdad: La esterilización no cambia la esencia del carácter de la gata. Lo que desaparece son los comportamientos relacionados con el celo, como el marcaje o los maullidos. La mayoría de las gatas se vuelven incluso más afectuosas y tranquilas.

Mito 5: “Es cruel quitarle su capacidad reproductiva.”Verdad: La esterilización evita enfermedades graves, embarazos no deseados y sufrimiento asociado al abandono de crías. Desde un punto de vista ético y sanitario, es una práctica que mejora la calidad de vida tanto del animal como de la comunidad.

Mito 6: “Las gatas esterilizadas se deprimen.”Verdad: No hay evidencia científica que respalde este mito. Las gatas no experimentan pérdida emocional por no reproducirse. La mayoría muestra comportamientos más tranquilos y menos estrés tras la cirugía.

En definitiva, la información basada en evidencia demuestra que la esterilización no perjudica la salud ni el bienestar de las gatas. Al contrario, es una de las intervenciones más beneficiosas y responsables que un tutor puede realizar por su mascota.


Cuándo es el mejor momento para esterilizar a una gata

Determinar el momento ideal para esterilizar a una gata es una de las decisiones más importantes en medicina preventiva. El objetivo es realizar la cirugía cuando el organismo esté lo suficientemente desarrollado para tolerar la anestesia, pero antes de que las hormonas sexuales empiecen a producir efectos reproductivos o de comportamiento.

1. Edad ideal. La mayoría de los veterinarios recomienda realizar la ovariohisterectomía entre los 5 y 6 meses de edad, antes del primer celo. En esta etapa, los tejidos son más elásticos, la recuperación es más rápida y los riesgos anestésicos son mínimos. Además, la esterilización temprana reduce el riesgo de tumores mamarios en más del 90 %, según múltiples estudios clínicos.

2. Antes del primer celo: la opción más preventiva.Esterilizar antes del primer ciclo hormonal impide la exposición del organismo a los estrógenos, lo que prácticamente elimina la posibilidad de desarrollar neoplasias mamarias en el futuro. También evita embarazos no deseados y comportamientos de marcaje.

3. En gatas adultas o mayores. Si una gata no fue esterilizada a una edad temprana, la cirugía puede realizarse sin problema en la edad adulta, siempre que el animal esté sano. En gatas mayores de 7 años, se recomienda realizar una evaluación preoperatoria más completa (análisis de sangre, radiografías o ecografía) para asegurar que los órganos internos funcionen correctamente.

4. Durante o después de la lactancia. Si la gata ha tenido crías recientemente, se puede realizar la esterilización una vez que los gatitos estén destetados, generalmente entre 4 y 6 semanas después del parto. De esta forma, se evita una nueva gestación y se estabiliza el sistema hormonal.

5. Esterilización temprana o “juvenil”.Algunos programas de control poblacional esterilizan gatas desde las 8 a 12 semanas de edad, especialmente en refugios. Aunque es una práctica segura en manos experimentadas, se recomienda principalmente para campañas masivas o control comunitario, no para tutores particulares.

En resumen, el mejor momento depende del estado de salud y de la edad, pero la regla general es clara: cuanto antes se realice (antes del primer celo), mayores serán los beneficios a largo plazo.

Diferencias entre la esterilización y la castración en gatos

A menudo se utilizan los términos “esterilización” y “castración” como si fueran equivalentes, pero en realidad describen procedimientos distintos según el sexo del animal. Comprender sus diferencias ayuda a los tutores a tomar decisiones informadas para cada caso.

1. Diferencias anatómicas y técnicas.

  • Esterilización (ovariohisterectomía u ovariectomía): se aplica a las gatas. Consiste en la extracción de los ovarios y, en muchos casos, del útero. De este modo se evita el celo, la gestación y todas las enfermedades del aparato reproductor.

  • Castración (orquiectomía): se aplica a los gatos machos. Consiste en la extirpación de ambos testículos, eliminando la producción de espermatozoides y de la hormona testosterona. Es una cirugía más sencilla, de menor duración y con una recuperación más rápida.

2. Objetivo común: control reproductivo.Ambos procedimientos buscan el mismo resultado: evitar la reproducción no deseada, reducir la sobrepoblación felina y mejorar la convivencia entre animales. En ambos casos, el efecto es permanente y no requiere repetición.

3. Efectos hormonales distintos.En las gatas, la esterilización suprime los estrógenos y la progesterona, eliminando completamente el ciclo estral. En los gatos machos, la castración reduce la testosterona, disminuyendo conductas como el marcaje territorial, las peleas y la tendencia a escapar.

4. Recuperación y cuidados. La recuperación tras la esterilización de una gata suele requerir de 10 a 14 días, ya que es una cirugía abdominal. En cambio, la castración de un macho es una intervención superficial que cicatriza en 3 a 5 días. No obstante, ambos procedimientos requieren control postoperatorio y uso de collar isabelino.

5. Impacto en la conducta y la salud.En las hembras, el cambio más notorio es la desaparición del celo. En los machos, disminuyen el marcaje urinario, la agresividad y las peleas. Ambos viven más años y con menor incidencia de enfermedades infecciosas y hormonales.

6. Terminología correcta.Aunque en lenguaje cotidiano se diga “esterilizar” para ambos sexos, la forma médica más precisa es usar esterilización para hembras y castración para machos. Sin embargo, ambos procedimientos son parte de un mismo concepto: la esterilización felina responsable.

En definitiva, tanto la esterilización como la castración son intervenciones seguras, con beneficios conductuales y sanitarios incuestionables, y constituyen una herramienta esencial en la salud pública y el bienestar animal.


Impacto de la esterilización en la salud a largo plazo

La esterilización tiene efectos muy positivos sobre la salud general de las gatas a lo largo de toda su vida. Lejos de provocar desequilibrios hormonales o enfermedades, numerosos estudios veterinarios han demostrado que las gatas esterilizadas presentan una mayor longevidad, menor incidencia de patologías graves y mejor calidad de vida.

1. Prevención de enfermedades reproductivas. La extirpación de los ovarios y el útero elimina por completo el riesgo de padecer piometra, una infección uterina potencialmente mortal. También previene tumores ováricos, quistes y patologías del endometrio, garantizando un aparato reproductor sano y estable.

2. Reducción del cáncer mamario. Uno de los beneficios más documentados es la reducción drástica del riesgo de tumores mamarios. Si la esterilización se realiza antes del primer celo, el riesgo se reduce hasta un 95 %. Incluso en edades más avanzadas, la cirugía sigue siendo protectora frente a la aparición de cáncer mamario maligno.

3. Disminución de enfermedades infecciosas y traumatismos.Las gatas no esterilizadas suelen escapar de casa durante el celo, exponiéndose a accidentes, peleas y contagios de enfermedades virales como leucemia felina (FeLV) o inmunodeficiencia felina (FIV). Al esterilizar, se eliminan estos comportamientos de riesgo, protegiendo su salud y reduciendo la exposición a patógenos.

4. Control del estrés fisiológico.El ciclo reproductivo continuo genera variaciones hormonales que pueden afectar el sistema inmune y el comportamiento. La esterilización estabiliza el equilibrio endocrino, reduciendo el estrés fisiológico y mejorando la respuesta inmunitaria.

5. Efectos sobre la longevidad.Las gatas esterilizadas viven en promedio 2 a 4 años más que las no esterilizadas. Este aumento se debe a la prevención de enfermedades graves, menor exposición al entorno exterior y mejor estado corporal.

6. Posibles efectos secundarios controlables.El único efecto adverso posible a largo plazo es la tendencia al sobrepeso por el cambio metabólico. Sin embargo, con una alimentación adecuada, control veterinario periódico y actividad física regular, este factor se controla fácilmente.

En resumen, la esterilización no solo evita camadas no deseadas, sino que también mejora significativamente la salud, la longevidad y el bienestar general de las gatas.

Alimentación y control del peso después de la cirugía

Después de la esterilización, la alimentación de la gata debe adaptarse a sus nuevas necesidades metabólicas. La reducción en la producción de estrógenos disminuye el metabolismo basal, lo que significa que el cuerpo quema menos calorías en reposo. Si se mantiene la misma dieta que antes de la cirugía, puede producirse un aumento de peso gradual.

1. Cambios metabólicos postquirúrgicos.Tras la cirugía, el metabolismo puede disminuir hasta en un 20 %, mientras que el apetito tiende a aumentar. Este desequilibrio favorece la acumulación de grasa si no se ajusta la cantidad y el tipo de alimento.

2. Elección del alimento adecuado. Se recomienda cambiar a un alimento formulado para gatas esterilizadas, que tiene menos calorías y mayor contenido proteico. Estos alimentos ayudan a mantener la masa muscular y evitan el almacenamiento de grasa. Es importante elegir productos de calidad con proteínas animales de alta digestibilidad.

3. Control de las porciones.El exceso de comida, incluso de buena calidad, puede provocar obesidad. Se aconseja alimentar a la gata en 2 o 3 raciones pequeñas al día en lugar de dejar alimento disponible todo el tiempo. El uso de comederos interactivos o dispensadores automáticos puede ayudar a controlar la ingesta.

4. Fomento del ejercicio físico.El juego es esencial para el equilibrio físico y mental. Se recomienda dedicar al menos 20 minutos diarios a actividades como perseguir juguetes, usar rascadores o practicar “caza simulada” con cañas o punteros. Esto mantiene activo su sistema cardiovascular y evita el sedentarismo.

5. Control del peso corporal.El peso ideal varía según la raza, pero en general, el costillar debe poder palparse fácilmente sin exceso de grasa subcutánea. Un aumento superior al 10 % del peso previo a la cirugía requiere ajuste dietético y revisión veterinaria.

6. Agua y nutrición complementaria.El consumo adecuado de agua es clave, ya que las gatas esterilizadas pueden ser más propensas a problemas urinarios si no beben lo suficiente. El uso de fuentes de agua o la alimentación mixta (pienso seco + comida húmeda) ayuda a mantener una buena hidratación.

Una nutrición adecuada, combinada con ejercicio y controles veterinarios regulares, permite que la gata mantenga un peso óptimo, un metabolismo saludable y una vida activa durante muchos años después de la esterilización.


Recomendaciones veterinarias y seguimiento

Después de la esterilización, el seguimiento veterinario adecuado garantiza una recuperación completa y previene cualquier complicación a corto o largo plazo. Aunque la cirugía es segura, el cuidado continuo y las revisiones periódicas son esenciales para mantener la salud y el bienestar de la gata.

1. Control postoperatorio inmediato.En las primeras 24 a 48 horas, el veterinario debe evaluar la herida quirúrgica, el estado general de la paciente y su respuesta a la analgesia. Es normal que la gata esté somnolienta, pero debe mostrar apetito y movilidad progresiva.

2. Retiro de puntos y revisión de cicatrización.Si se emplearon suturas externas, deben retirarse a los 10–14 días. En esa cita, se comprueba la correcta cicatrización de la piel y la ausencia de infecciones. Las suturas internas absorbibles no requieren retiro, pero igualmente debe realizarse una revisión para confirmar que no existan granulomas ni inflamación local.

3. Control del peso y ajuste dietético.A partir del primer mes postoperatorio, es recomendable controlar el peso corporal para evitar obesidad. El veterinario puede ajustar la dieta o recomendar alimentos específicos para gatas esterilizadas. Mantener una condición corporal ideal es clave para prevenir enfermedades metabólicas.

4. Revisión anual de salud.Una gata esterilizada debe someterse a un chequeo general anual, que incluya examen físico, revisión dental, control de parásitos y análisis básicos de sangre. Esta rutina permite detectar precozmente enfermedades hepáticas, renales o endocrinas, especialmente en edades avanzadas.

5. Monitoreo conductual y emocional.Aunque la mayoría de las gatas presentan una conducta estable después de la esterilización, algunas pueden experimentar cambios leves en su apetito o nivel de actividad. El veterinario puede ofrecer pautas de enriquecimiento ambiental para mantener el bienestar emocional del animal.

6. Importancia del vínculo con el veterinario.El seguimiento no solo previene complicaciones médicas, sino que fortalece la relación entre el tutor y el profesional. Mantener una comunicación abierta permite resolver dudas, ajustar tratamientos y garantizar que la gata disfrute de una vida larga, saludable y equilibrada.

La esterilización es solo el primer paso de una medicina preventiva responsable; el verdadero éxito radica en los cuidados continuos y el compromiso del tutor con la salud de su mascota.

Preguntas frecuentes sobre la esterilización de gatas

A continuación se presentan las preguntas más comunes que los tutores suelen hacer antes o después de la esterilización. Todas las respuestas están basadas en evidencia veterinaria y experiencia clínica actual.

¿A qué edad se recomienda esterilizar a una gata?

La edad ideal es entre los 5 y 6 meses, antes del primer celo. Esto maximiza los beneficios de prevención de tumores mamarios y minimiza los riesgos quirúrgicos.

¿Es segura la cirugía de esterilización?

Sí. En manos experimentadas, es una cirugía de rutina con una tasa de complicaciones inferior al 2 %. Se realiza bajo anestesia controlada y con monitoreo continuo.

¿Mi gata engordará después de la esterilización?

No necesariamente. Si se ajusta la alimentación a su nuevo metabolismo y se promueve la actividad física diaria, la gata puede mantener un peso saludable toda su vida.

¿Cuánto dura la recuperación?

La recuperación inicial tarda de 7 a 10 días, y la completa entre 2 y 3 semanas. Durante ese tiempo se recomienda mantener reposo, usar collar isabelino y seguir las indicaciones médicas.

¿Qué debo vigilar en la herida?

Debe mantenerse limpia, seca y sin inflamación. Si se observa enrojecimiento, secreción o mal olor, se debe acudir inmediatamente al veterinario.

¿La esterilización cambia el carácter de la gata?

No altera su personalidad. Simplemente elimina los comportamientos del celo como maullidos intensos o escapismo. De hecho, muchas gatas se vuelven más tranquilas y cariñosas.

¿Se puede esterilizar a una gata que ya tuvo crías?

Sí. La cirugía puede realizarse una vez que los gatitos estén destetados y la gata haya recuperado su condición corporal, generalmente entre 4 y 6 semanas después del parto.

¿Qué pasa si se esteriliza a una gata adulta o mayor?

También es seguro, siempre que se realicen análisis preoperatorios adecuados. En gatas mayores, el beneficio es incluso mayor porque previene enfermedades uterinas y mamarias.

¿Puedo bañar a mi gata después de la cirugía?

No. Debe evitarse el baño durante al menos 14 días, hasta que la herida esté completamente cicatrizada. La humedad puede provocar infecciones.

¿Mi gata sentirá dolor?

Durante la cirugía no, porque está anestesiada. Después se administran analgésicos eficaces que controlan cualquier molestia.

¿Qué signos indican una complicación?

Fiebre, vómitos, apatía, sangrado o falta de apetito más de 48 horas son señales de alarma. Debe contactarse al veterinario sin demora.

¿Puedo esterilizar a mi gata si está en celo?

Técnicamente sí, pero se recomienda esperar a que termine el ciclo, ya que durante el celo los vasos sanguíneos están más dilatados y aumenta el riesgo de sangrado.

¿Qué diferencia hay entre esterilización y castración?

La esterilización es la cirugía en hembras (ovarios y útero), mientras que la castración se aplica a machos (testículos). Ambos procedimientos previenen la reproducción.

¿Cuánto cuesta la esterilización de una gata?

El precio varía según el país, la clínica y el tipo de anestesia, pero en promedio oscila entre 50 y 150 USD o su equivalente local.

¿La gata necesita hospitalización?

En la mayoría de los casos, no. Es una cirugía ambulatoria y la gata puede irse a casa el mismo día, siempre que esté estable.

¿Puedo alimentar a mi gata justo antes de la cirugía?

No. Debe permanecer en ayuno de 8 a 12 horas antes del procedimiento para evitar vómitos bajo anestesia.

¿Cuándo puede volver a jugar normalmente?

A partir de los 10–14 días, cuando la herida esté completamente cicatrizada y el veterinario lo autorice.

¿La esterilización afecta su esperanza de vida?

Sí, positivamente. Las gatas esterilizadas viven entre 30 % y 50 % más que las no esterilizadas.

¿Se puede revertir la esterilización?

No. Es un procedimiento irreversible. Por eso debe tomarse la decisión con plena conciencia y asesoramiento veterinario.

¿La gata seguirá marcando con orina?

En la mayoría de los casos, este comportamiento desaparece totalmente. Si persiste, suele deberse a factores de estrés ambiental, no hormonales.

¿Puede producir leche después de la cirugía?

No, salvo que haya sido esterilizada justo tras un parto. En ese caso, la producción de leche desaparece en pocos días.

¿Debo vacunarla antes o después de la cirugía?

Idealmente antes, con al menos 10 días de diferencia. Esto garantiza una respuesta inmunitaria estable y segura.

¿Qué beneficios sociales tiene la esterilización?

Contribuye a reducir el abandono animal, evita camadas no deseadas y mejora la convivencia urbana entre humanos y felinos.

¿La esterilización es dolorosa o traumática?

No. Es una cirugía moderna, realizada bajo anestesia segura y con protocolos de analgesia que minimizan cualquier molestia.


Fuentes

  • Cat Fanciers’ Association (CFA)

  • The International Cat Association (TICA)

  • American Veterinary Medical Association (AVMA)

  • Mersin Vetlife Veterinary Clinic – Haritada Aç: https://share.google/XPP6L1V6c1EnGP3Oc

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