Todo sobre el French Bulldog (raza de perro)
- Vet. Tek. Fatih ARIKAN
- 6 oct 2025
- 15 Min. de lectura
Actualizado: 31 oct 2025
Origen e historia del French Bulldog
El French Bulldog, cariñosamente conocido como “Frenchie”, es una raza que nació del cruce entre pequeños Bulldogs ingleses y perros locales franceses durante el siglo XIX. Su origen está ligado a los trabajadores textiles de Nottingham, quienes emigraron a Francia llevando consigo a estos pequeños Bulldogs. Allí, en los barrios obreros de París, estos perros se adaptaron perfectamente a la vida urbana, ganando popularidad por su tamaño compacto y su carácter encantador.
Con el paso del tiempo, el French Bulldog dejó de ser un perro de clase trabajadora para convertirse en el favorito de artistas, aristócratas y personalidades parisinas. Su aspecto tierno y su naturaleza afectuosa lo convirtieron en un símbolo de elegancia y modernidad en el París de la Belle Époque.
En 1898, la raza fue reconocida oficialmente por el Kennel Club Francés, consolidando su lugar como una de las razas más queridas del país. A comienzos del siglo XX, los Frenchies llegaron a Estados Unidos, donde su fama creció rápidamente gracias a su carácter alegre y su adaptabilidad.
Hoy en día, el French Bulldog es uno de los perros más populares del mundo. Se le aprecia no solo por su belleza y simpatía, sino también por su capacidad para adaptarse a cualquier estilo de vida, desde familias con niños hasta personas que viven en apartamentos. Su historia refleja una evolución perfecta: de perro de trabajo a ícono urbano de cariño y elegancia.

Rasgos positivos del French Bulldog
Rasgo | Descripción |
Afectuoso y sociable | El French Bulldog adora la compañía humana y disfruta pasar tiempo con su familia. Es un perro extremadamente cariñoso y leal. |
Ideal para espacios pequeños | Su tamaño compacto y su naturaleza tranquila lo convierten en el compañero perfecto para la vida en apartamento o ciudad. |
Bajo nivel de ladridos | No es un perro ruidoso. Suele ladrar solo cuando es necesario, lo que lo hace un vecino ideal. |
Excelente con niños | Su carácter juguetón y paciente lo hace muy compatible con familias con niños pequeños. |
Personalidad divertida | Los Frenchies son payasos naturales: disfrutan entretener y hacer reír a sus dueños. |
Buena convivencia con otros animales | Tiende a llevarse bien con otros perros y mascotas si se socializa desde cachorro. |
Fácil de cuidar | Su pelaje corto y su tamaño reducen la necesidad de mantenimiento intensivo. |
Rasgos negativos del French Bulldog
Rasgo | Descripción |
Problemas respiratorios | Debido a su estructura braquicéfala (hocico corto), el French Bulldog puede sufrir dificultad respiratoria, especialmente en climas calurosos. |
Sensibilidad al calor | No tolera bien las altas temperaturas; el ejercicio bajo el sol puede provocar golpes de calor peligrosos. |
Dificultad para nadar | Su cuerpo compacto y su cabeza grande hacen que nadar sea arriesgado; debe evitarse el acceso libre al agua. |
Propenso a problemas de piel | Puede desarrollar alergias o dermatitis por su piel sensible y los pliegues faciales. |
Necesidad de atención constante | Es un perro que no tolera la soledad; necesita compañía y contacto humano frecuente. |
Cuidado veterinario costoso | Sus problemas respiratorios, oculares y de piel pueden requerir controles veterinarios regulares. |
Baja resistencia física | Aunque juguetón, se cansa fácilmente y no debe realizar ejercicio intenso o prolongado. |

Características físicas del French Bulldog
El French Bulldog es un perro pequeño, compacto y musculoso, con una apariencia sólida y equilibrada. Su estructura corporal combina fuerza y ternura, siendo fácilmente reconocible por sus orejas grandes y redondeadas, conocidas como “orejas de murciélago”.
Altura: Entre 28 y 33 cm a la cruz, tanto en machos como hembras.
Peso: Machos entre 9 y 14 kg; hembras entre 8 y 13 kg.
Cuerpo: Fuerte, ancho en el pecho y corto en el lomo, con una espalda ligeramente arqueada hacia la cola.
Cabeza: Grande y cuadrada, con un hocico corto y arrugas características en la cara.
Ojos: Grandes, oscuros y expresivos, que transmiten curiosidad y afecto.
Orejas: Erectas, anchas en la base y redondeadas en la punta. Siempre alertas.
Pelaje: Corto, liso y brillante. De fácil mantenimiento.
Colores aceptados: Leonado, atigrado, crema, blanco, negro, y combinaciones de estos tonos.
El French Bulldog tiene un andar lento pero firme, con pasos cortos y seguros. Su expresión viva y dulce refleja inteligencia y buen humor. Pese a su aspecto robusto, es sorprendentemente ágil y equilibrado. Su fisionomía está diseñada para la compañía más que para el esfuerzo físico, lo que lo convierte en un perro de interior perfecto.
Carácter y comportamiento del French Bulldog
El French Bulldog es una de las razas más encantadoras y expresivas del mundo canino. Su personalidad combina afecto, inteligencia y humor, lo que lo convierte en un excelente compañero tanto para familias como para personas solteras. Es un perro que disfruta estar en el centro de la atención, recibiendo mimos y compartiendo la vida diaria con su dueño.
De naturaleza tranquila y equilibrada, el Frenchie rara vez muestra agresividad. Es juguetón, curioso y muy sensible al estado emocional de las personas que lo rodean. Si su dueño está feliz, él lo nota y se une al entusiasmo; si está triste, se mostrará cariñoso y protector.
Aunque es un perro sociable, también puede ser un poco terco. Su independencia hace que algunas veces ignore las órdenes si no está motivado. Sin embargo, con entrenamiento positivo y constancia, responde de manera excelente.
Se lleva muy bien con los niños, otros perros y gatos, especialmente si ha sido socializado desde cachorro. En casa, se comporta como un verdadero compañero: le gusta descansar cerca de su dueño y rara vez se aleja. Es un perro de interior por excelencia, que se adapta perfectamente a la vida urbana y disfruta tanto de los paseos como de las siestas largas.
En resumen, el French Bulldog es un perro con un corazón enorme y una personalidad alegre, capaz de llenar cualquier hogar con amor y diversión.
Enfermedades comunes del French Bulldog
Enfermedad | Descripción | Nivel de riesgo |
Síndrome braquicéfalo | Dificultad respiratoria causada por la estructura corta del hocico. Puede requerir cirugía en casos graves. | Alta |
Alergias cutáneas | La piel sensible del Frenchie puede reaccionar a alimentos, polvo o parásitos, provocando picazón o irritación. | Alta |
Otitis | Las orejas cortas y abiertas acumulan fácilmente humedad y bacterias, generando infecciones frecuentes. | Media |
Problemas oculares (úlceras, conjuntivitis) | Sus ojos grandes y expuestos son propensos a lesiones e irritaciones. | Media |
Displasia de cadera | Aunque es pequeño, puede padecer esta alteración articular hereditaria. | Media |
Problemas digestivos | Puede presentar gases o digestiones lentas; necesita una dieta balanceada y raciones pequeñas. | Media |
Golpe de calor | No tolera temperaturas elevadas; requiere sombra, hidratación y evitar ejercicio en horas calurosas. | Alta |
Si no se controla su dieta y ejercicio, puede ganar peso rápidamente, agravando los problemas respiratorios. | Media |
El French Bulldog requiere controles veterinarios regulares para prevenir complicaciones respiratorias y cutáneas. Mantener su peso ideal, limpiar sus arrugas faciales y ofrecerle una alimentación adecuada son las claves para garantizarle una vida saludable y feliz.
Inteligencia y capacidad de adiestramiento del French Bulldog
El French Bulldog es un perro inteligente, perceptivo y emocionalmente sensible, aunque a veces su independencia puede confundirse con terquedad. Aprende rápido, pero necesita motivación constante y una guía paciente. No es una raza que obedezca por obligación; responde mejor cuando siente afecto y confianza hacia su dueño.
Su inteligencia emocional es uno de sus puntos más fuertes: capta las emociones humanas con facilidad y ajusta su comportamiento en consecuencia. Por ejemplo, puede mostrarse más tranquilo cuando percibe tensión, o juguetón cuando el ambiente es alegre.
Durante el adiestramiento, el método más efectivo es el refuerzo positivo: premiarlo con caricias, golosinas o palabras amables cada vez que obedece una orden. Los castigos o los tonos de voz severos no funcionan y pueden hacer que el Frenchie pierda interés o confianza.
Las sesiones de entrenamiento deben ser cortas, divertidas y variadas, de unos 10–15 minutos. Se recomienda empezar desde cachorro con comandos básicos como “siéntate”, “ven” y “quieto”. También conviene practicar la socialización desde temprana edad para fomentar la seguridad y reducir la ansiedad en lugares nuevos.
Aunque no es un perro destinado al trabajo o la obediencia profesional, el French Bulldog tiene una memoria sorprendente y puede aprender decenas de órdenes si se enseña con paciencia. Su gran deseo de agradar y su naturaleza cariñosa lo convierten en un alumno ideal para dueños tranquilos y persistentes.
Nivel de ejercicio y actividad del French Bulldog
El French Bulldog es un perro de energía moderada, perfecto para personas que buscan un compañero activo pero no hiperactivo. No necesita largas caminatas ni ejercicio intenso; con 30 a 60 minutos de actividad diaria es suficiente para mantenerlo sano y equilibrado.
Las actividades ideales para un Frenchie incluyen:
Paseos cortos en clima fresco.
Juegos de buscar objetos o pequeños desafíos mentales.
Interacción social con otros perros en parques o zonas controladas.
Sin embargo, es importante tener precaución durante el ejercicio. Por su estructura braquicéfala, el French Bulldog puede tener dificultad para respirar si se esfuerza demasiado o si hace calor. En días calurosos, los paseos deben hacerse temprano en la mañana o al atardecer, siempre con agua disponible.
A pesar de sus limitaciones físicas, el French Bulldog disfruta mucho del juego y la interacción. No es un perro perezoso por naturaleza; simplemente tiene un umbral de esfuerzo limitado. Si se le estimula adecuadamente con juegos cortos y cariño, se mantendrá en excelente forma física y emocional.
Un French Bulldog bien ejercitado será tranquilo, feliz y equilibrado dentro del hogar. Pero si no libera su energía, puede volverse ansioso o destructivo, mordiendo muebles o buscando atención constante.
Recomendaciones de alimentación y dieta para el French Bulldog
El French Bulldog tiene un sistema digestivo delicado y una tendencia natural al sobrepeso, por lo que su dieta debe ser balanceada, ligera y fácil de digerir. Una buena nutrición es esencial para prevenir alergias, gases y problemas de piel.
La base de su alimentación debe incluir proteínas animales de alta calidad (pollo, pavo, cordero o salmón), acompañadas de carbohidratos complejos como arroz integral, avena o batata. También es importante incluir grasas saludables (aceite de salmón, linaza o coco), que mantienen su pelaje brillante y reducen la inflamación.
El Frenchie debe alimentarse dos veces al día, con raciones medidas según su peso y nivel de actividad. Un adulto promedio consume entre 120 y 180 gramos diarios de alimento seco de alta gama, divididos en dos comidas. Es importante evitar las golosinas excesivas, ya que su metabolismo tiende a acumular grasa con facilidad.
El exceso de carbohidratos o los alimentos grasos pueden causar gases, un problema común en la raza. Se recomienda usar piensos hipoalergénicos o formulaciones especiales para razas pequeñas con digestión sensible.
Durante el verano, debe evitarse la sobrealimentación, ya que el calor reduce su nivel de actividad y aumenta el riesgo de obesidad. En invierno, una leve subida en la ingesta calórica puede ser útil para compensar la menor exposición solar.
La hidratación también es clave: el French Bulldog debe tener agua limpia y fresca disponible en todo momento. Un control veterinario periódico del peso y el estado digestivo asegurará una vida sana y equilibrada.
Técnicas de adiestramiento del French Bulldog
El adiestramiento del French Bulldog requiere una mezcla de afecto, coherencia y paciencia. Aunque es un perro inteligente, su naturaleza independiente puede hacerlo un poco testarudo si se enfrenta con órdenes bruscas o castigos.
Las mejores técnicas incluyen:
Refuerzo positivo: Premiar cada acción correcta con caricias o pequeños premios comestibles.
Rutinas consistentes: Establecer horarios fijos para paseos, comidas y entrenamiento ayuda a generar seguridad.
Comandos simples y claros: Palabras cortas como “ven”, “siéntate” o “quieto” funcionan mejor.
Evitar el aburrimiento: Alternar juegos, ejercicios mentales y aprendizaje práctico evita la desmotivación.
Socialización desde cachorro: Exponerlo a distintos sonidos, personas y perros mejora su estabilidad emocional.
El French Bulldog aprende mejor en sesiones breves y alegres (10–15 minutos), siempre en un ambiente sin distracciones. También se puede aprovechar su amor por el contacto físico como refuerzo emocional: un elogio o un toque suave puede ser más efectivo que una golosina.
Es importante mantener la calma. Si se le presiona, el Frenchie puede volverse obstinado o ignorar las órdenes. Sin embargo, con constancia y cariño, puede aprender desde trucos simples hasta comportamientos complejos.
En resumen, el French Bulldog no necesita un líder autoritario, sino un guía paciente y cariñoso. Cuando se siente comprendido y motivado, su capacidad de aprendizaje y su deseo de complacer lo convierten en un perro ejemplar y obediente.
Cuidado del pelaje, piel, ojos y oídos del French Bulldog
El French Bulldog tiene un pelaje corto y fino que requiere poco mantenimiento, pero su piel, especialmente en las zonas con pliegues, necesita atención constante. La acumulación de humedad o suciedad en esas áreas puede provocar infecciones cutáneas o mal olor.
Área | Recomendación |
Pelaje | Cepíllalo 2 o 3 veces por semana con un guante de goma o cepillo suave para eliminar el pelo suelto y estimular la circulación. |
Baño | Báñalo cada 6 a 8 semanas con champús hipoalergénicos y de pH neutro. Evita el exceso de baño, ya que puede resecar su piel. |
Pliegues faciales | Límpialos cada 2–3 días con una gasa húmeda y sécalos completamente para evitar dermatitis por humedad. |
Piel | Usa toallitas hipoalergénicas o soluciones veterinarias suaves. Si aparecen irritaciones o enrojecimiento, consulta al veterinario. |
Ojos | Límpialos suavemente para eliminar legañas. Es propenso a conjuntivitis, por lo que conviene revisarlos regularmente. |
Oídos | Limpia con solución ótica una vez por semana. Sus orejas erguidas facilitan la ventilación, pero también acumulan polvo. |
Uñas | Córtalas cada 2–3 semanas, ya que al ser perros pequeños, sus uñas no se desgastan naturalmente. |
Dientes | Cepíllalos 2 o 3 veces por semana con pasta dental especial para perros. Ayuda a prevenir sarro y mal aliento. |
El cuidado regular no solo mejora su apariencia, sino que previene enfermedades cutáneas, infecciones y molestias respiratorias. Además, estas rutinas fortalecen el vínculo entre el French Bulldog y su dueño, algo vital para su bienestar emocional.
Salud general y esperanza de vida del French Bulldog
El French Bulldog es un perro fuerte y resistente, pero su anatomía braquicéfala lo hace propenso a ciertos problemas respiratorios y de piel. Con una buena prevención y cuidados adecuados, puede disfrutar de una esperanza de vida de entre 10 y 13 años.
Las claves para su salud son:
Mantener un peso corporal ideal, ya que el sobrepeso agrava los problemas respiratorios.
Evitar la exposición al calor excesivo. En verano debe permanecer en interiores frescos y bien ventilados.
Realizar chequeos veterinarios semestrales para controlar piel, oídos y sistema respiratorio.
Desparasitación interna y externa durante todo el año.
Alimentación equilibrada y rica en nutrientes naturales.
El French Bulldog también requiere especial atención a su postura y columna vertebral. Algunos ejemplares pueden presentar hemivértebras, una deformación genética leve que afecta el movimiento si no se detecta a tiempo.
A pesar de sus sensibilidades, el French Bulldog es un perro que suele mantenerse alegre y activo durante toda su vida. Con ejercicio moderado, cariño y supervisión médica regular, puede alcanzar una vejez saludable, conservando su energía y su carácter juguetón incluso en sus últimos años.
Propietario ideal y entorno de vida adecuado para el French Bulldog
El French Bulldog es el compañero perfecto para personas que buscan un perro cariñoso, sociable y fácil de cuidar, pero que no requieren un alto nivel de actividad. Su temperamento tranquilo y su amor por la compañía humana lo hacen ideal para vivir en apartamentos, casas pequeñas o entornos urbanos.
El dueño ideal debe ser atento, paciente y afectuoso. El Frenchie necesita estar cerca de su familia; no tolera bien la soledad prolongada. Disfruta de los paseos cortos, las rutinas diarias y los momentos tranquilos en casa. Es un perro que se adapta al ritmo de vida de su propietario, acompañando tanto en días activos como en los momentos de descanso.
En hogares con niños, el French Bulldog se comporta de forma ejemplar: es tolerante, juguetón y protector, pero también sabe mantener la calma. También puede convivir con otros perros o gatos si se socializa correctamente desde cachorro.
No necesita un gran espacio para vivir, pero sí atención constante y cuidados básicos: temperatura adecuada, limpieza de pliegues y alimentación saludable. Por su sensibilidad al calor, se recomienda mantenerlo siempre en ambientes frescos y ventilados.
En resumen, el propietario ideal del French Bulldog es alguien que valore la convivencia, la rutina y el afecto mutuo. A cambio, recibirá un compañero fiel, alegre y lleno de amor, capaz de adaptarse a cualquier entorno familiar.
Esperanza de vida y reproducción del French Bulldog
El French Bulldog tiene una esperanza de vida promedio de 10 a 13 años, aunque con cuidados óptimos puede superar los 14. Su longevidad depende de la genética, la alimentación y la prevención de enfermedades respiratorias, cutáneas y digestivas.
En cuanto a la reproducción, es una raza que requiere asistencia veterinaria especializada. La mayoría de las hembras necesita cesárea debido a la forma ancha de la cabeza de los cachorros y la pelvis estrecha de la madre. Los partos naturales son raros y pueden ser peligrosos sin supervisión profesional.
Las hembras alcanzan la madurez sexual entre los 8 y 12 meses, pero se recomienda esperar al segundo celo (alrededor de los 2 años) para la primera cría. Los machos, por su parte, pueden reproducirse a partir de los 15–18 meses, aunque siempre debe evaluarse su salud antes de la monta.
Las camadas suelen tener 2 a 4 cachorros, un número pequeño comparado con otras razas, debido a la estructura corporal de la madre. Los cachorros Frenchie nacen frágiles y requieren un ambiente cálido, seguro y limpio, además de una vigilancia veterinaria continua durante las primeras semanas.
La crianza responsable es clave: deben realizarse pruebas genéticas para descartar enfermedades hereditarias, especialmente las relacionadas con la respiración y la piel. Un programa de cría ético y planificado garantiza cachorros más sanos y fuertes, manteniendo la calidad de la raza.
Con una buena alimentación, chequeos regulares y un entorno amoroso, el French Bulldog puede disfrutar de una vida larga, saludable y llena de momentos felices junto a su familia.
Preguntas Frecuentes sobre el French Bulldog
¿El French Bulldog es un buen perro para familias con niños?
Sí, el French Bulldog es excelente con los niños. Es cariñoso, paciente y disfruta del juego, siempre mostrando un carácter equilibrado. Su tamaño pequeño y su temperamento tranquilo lo hacen ideal para convivir con niños, aunque siempre se recomienda supervisión durante el juego para evitar accidentes.
¿El French Bulldog se lleva bien con otros perros y mascotas?
Generalmente sí. Es sociable y le gusta la compañía, pero se recomienda socialización temprana para evitar comportamientos dominantes. Si crece junto a otros animales, suele adaptarse sin problemas y disfruta de su presencia.
¿El French Bulldog es agresivo?
No. Es una raza amistosa y afectuosa por naturaleza. Puede mostrarse protector con su dueño, pero rara vez agresivo. Si se lo educa correctamente y se lo socializa desde cachorro, será un perro tranquilo y confiable.
¿El French Bulldog necesita mucho ejercicio?
No. Solo requiere caminatas cortas y algo de juego diario. Es un perro de energía moderada que disfruta del descanso tanto como de la actividad. El exceso de ejercicio puede causarle fatiga o dificultad respiratoria.
¿El French Bulldog puede vivir en un apartamento?
Sí, se adapta perfectamente a la vida en interiores. No necesita un jardín y ladra poco, lo que lo convierte en una excelente opción para vivir en ciudad. Solo necesita atención, cariño y salidas regulares.
¿El French Bulldog sufre con el calor?
Sí, mucho. Debido a su hocico corto, tiene dificultad para regular la temperatura corporal. En verano debe permanecer en lugares frescos, bien ventilados y nunca exponerse al sol directo por mucho tiempo.
¿Cuánto vive un French Bulldog?
La esperanza de vida promedio es de 10 a 13 años, aunque algunos ejemplares bien cuidados pueden llegar a los 14 o 15 años. Una dieta equilibrada, controles veterinarios y ejercicio moderado prolongan su longevidad.
¿El French Bulldog ladra mucho?
No. Es una raza silenciosa que solo ladra cuando hay algo realmente importante. Su carácter tranquilo y su nivel de alerta equilibrado lo hacen un excelente perro de compañía para ambientes urbanos.
¿Qué tipo de alimentación necesita un French Bulldog?
Debe comer alimentos ricos en proteínas animales, grasas saludables y carbohidratos de buena calidad. Se recomienda dividir las comidas en dos raciones diarias y evitar los excesos para prevenir la obesidad y los gases.
¿El French Bulldog es fácil de entrenar?
Relativamente. Es inteligente y sensible, pero puede ser terco. Responde muy bien al refuerzo positivo, a las rutinas claras y al entrenamiento corto y constante. No tolera los castigos ni los gritos.
¿El French Bulldog pierde mucho pelo?
Pierde pelo de forma moderada durante todo el año. Con un cepillado regular (2 o 3 veces por semana), el pelaje se mantiene limpio y brillante. Durante la muda, puede requerir cepillados más frecuentes.
¿Cómo cuidar los pliegues del French Bulldog?
Deben limpiarse cada 2 o 3 días con una gasa húmeda o toallita hipoalergénica y secarse bien después. La humedad acumulada puede causar irritaciones o dermatitis, por lo que es importante mantener la zona seca.
¿El French Bulldog puede nadar?
No. Su cuerpo compacto y cabeza grande dificultan la flotación. Nunca debe dejarse solo cerca de piscinas o playas sin supervisión ni dispositivos de seguridad.
¿El French Bulldog puede quedarse solo mucho tiempo?
No lo tolera bien. Es un perro que necesita compañía y afecto constante. Si pasa muchas horas solo, puede desarrollar ansiedad por separación y comportamientos destructivos.
¿El French Bulldog es una buena opción para personas mayores?
Sí, es ideal. Su carácter calmado, su tamaño manejable y su bajo nivel de ejercicio lo convierten en una excelente compañía para personas mayores o con movilidad reducida.
¿El French Bulldog es un buen perro guardián?
Aunque es muy atento y protector, no es un perro guardián tradicional. Ladra poco y suele recibir con alegría incluso a los extraños. Sin embargo, avisará si algo inusual sucede.
¿Qué enfermedades comunes afectan al French Bulldog?
Entre las más frecuentes están el síndrome braquicéfalo, las alergias cutáneas, la otitis y los problemas oculares. La prevención y los controles veterinarios son esenciales para mantener su salud.
¿El French Bulldog necesita abrigo en invierno?
Sí, si vive en zonas frías. Su pelaje corto no lo protege del frío extremo. Un abrigo ligero durante los paseos ayuda a mantener su temperatura corporal.
¿El French Bulldog es ruidoso cuando duerme?
Sí, puede roncar debido a su estructura facial braquicéfala. Es completamente normal, aunque en casos severos de ronquidos o respiración difícil conviene consultar al veterinario.
¿Cómo bañar correctamente a un French Bulldog?
Usa champú suave para piel sensible y agua tibia. Evita mojar los oídos y sécalo bien, especialmente los pliegues. No se recomienda bañarlo con demasiada frecuencia, solo cuando sea necesario.
¿El French Bulldog puede sufrir ansiedad?
Sí. Es un perro muy emocional y dependiente. Los cambios de rutina, la falta de atención o la soledad prolongada pueden afectarlo. Requiere estabilidad, afecto y compañía diaria.
¿El French Bulldog es adecuado para dueños primerizos?
Sí, siempre que el propietario esté dispuesto a aprender sobre sus cuidados especiales (piel, respiración y temperatura). Su temperamento dulce y adaptable facilita la convivencia incluso con personas sin experiencia previa.
¿El French Bulldog es una raza cara de mantener?
Moderadamente. Aunque come poco, los gastos veterinarios pueden ser mayores debido a su predisposición a problemas respiratorios y cutáneos. Una buena prevención reduce significativamente esos costos.
¿Cuál es el precio promedio de un French Bulldog?
Dependiendo del país y del criador, el precio suele variar entre 1.000 y 2.500 euros. Los ejemplares con pedigrí y certificados de salud pueden superar los 3.000 euros.
¿El French Bulldog está considerado una raza peligrosa o prohibida?
No. No figura en ninguna lista de razas peligrosas. Su carácter amigable y equilibrado lo aleja completamente de ese tipo de clasificaciones.
Fuentes
Fédération Cynologique Internationale (FCI)
American Kennel Club (AKC)
The Kennel Club (UK)
Club du Bouledogue Français (Francia)
Mersin Vetlife Veterinary Clinic – Haritada Aç: https://share.google/XPP6L1V6c1EnGP3Oc




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